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Baños Accesibles: Cómo Deben Ser

Baños accesibles: cómo deben ser

Las personas con movilidad reducida, o “PMR” para abreviar, son aquellas que tienen dificultades desenvolverse en algunas actividades del día a día de forma regular. Suelen tener algunos problemas motores y en muchas ocasiones se encuentran incluso en sillas de rueda, para ellas es necesario construir baños accesibles.

Ellos tienen la necesidad de seguir desarrollando su rutina diaria de forma normal y la higiene personal es uno de los puntos más importantes, es por eso que el baño se tiene que convertir en un lugar completamente accesible para ellos y su desenvolvimiento.

Hoy en días existen muchas formas y alternativas de hacer de los baños un lugar más accesible para las personas con movilidad reducida a través de diferentes técnicas que te enseñaremos a continuación, para que tu comodidad o la de tus seres queridos esté garantizada.

Diseño abierto y accesible para el baño

En primer lugar debes tener en cuenta que mientras más espacio libre haya más cómodo será el baño. El baño ya es una zona que tiende a ser resbaladiza y que se puede prestar para que ocurran muchos accidentes, con los espacios abiertos se da la particularidad de que existen menos cosas con las cuales se pueda tropezar y es más fácil maniobrar para las personas con movilidad reducida.

Has de pensar también que la mayoría de las veces se está diseñando para personas que se trasladan usando silla de ruedas, por ende necesitan que el espacio libre sea el mayor posible. Lo puedes resolver haciendo una reforma de baño para que cuente con más metros cuadrados o eliminando algunas piezas y accesorios que tengas de más.

Usualmente los bidés deben eliminarse, por el hecho de que son muy difíciles de usar por PMR. Ese ya es un espacio ganado a tu favor, también puedes deshacerte de muebles de gran tamaño que allí guardes, como una gran cómoda para toallas y suplementos, cesto de ropa sucia o todo lo que no sea esencial.

Un elemento más que es crucial para los baños accesibles está la altura de elementos como el lavabo, junto con el respectivo espejo. Muchas veces se opta por uno que sea de inferior altura para que la persona en silla de ruedas pueda asearse los dientes, lavar sus manos o verse en el espejo sin problema, eso sin mencionar que también se usan con aberturas abajo para que entren las piernas en la silla.

Otro punto importante es el tema de las rampas en el bañoLo mejor que podemos hacer es evitarlas, ya que la inclinación y el agua no van de la mano, las hacen muy peligrosas. Pero en caso de que no se puedan evitar debido a desniveles en el piso o la necesidad de reemplazar algunos escalones lo mejor es colocarles elementos antideslizantes en toda la superficie, para asegurar el tránsito por ellas.

 

 

Los artefactos que no deben faltar

Ese es un tema muy importante, haremos referencia a dos de los elementos que constituyen al menos el 90% de la higiene personalEl inodoro y la ducha o bañera.

Lo mejor es optar por un inodoro que sea hidráulico, es decir, esos a los que se le puede ajustar la altura a conveniencia. Aunque si no se puede contar con uno de ellos lo más recomendable es comprar un inodoro que de por sí ya tenga una altura de 45 a 47 cm, para que pueda ser cómodo y fácil de utilizar.

Si el tema de la transición al inodoro representa en sí mismo un problema, se puede optar por artefactos como los elevadores de inodoros, también llamados “alza” y lo que hacen es levantar a la persona de la silla y controlar su traslado hacia el asiento del inodoro.

Por su parte, el lugar para darse un baño es preferible que sea una ducha, pero no cualquiera. Debería ser una ducha lo suficientemente amplia, para que pueda entrar la silla e incluso una segunda persona de ser necesario. También se debe evitar colocar el muro de separación de ducha que se usa para impedir la salida del agua, ya que dificulta aún más el acceso a ella.

Las duchas pueden tener su aspersor normal, pero también deberían contar con un aspersor móvil, para que la persona con movilidad reducida lo pueda tomar y llevarlo a la parte de su cuerpo que necesite asear de manera sencilla y rápida.

Por otro lado, las tinas o bañeras no están necesariamente prohibidas para estos casos, pero se debe tener en cuenta que son mucho más difíciles para acceder que una ducha. Sin embargo, existen bañeras con puertas integradas que logran facilitar el acceso a ellas.

Los accesorios más útiles

Un accesorio que no debe faltar en un baño para PMR son las barandas. Estas le brindarán un apoyo crucial a la persona para trasladarse, levantarse, o sostenerse si es necesario. Se pueden colocar junto al lavabo, el inodoro, dentro de la ducha o bañera e incluso en las paredes para facilitar el traslado por el espacio del baño.

Existen elementos sumamente útiles para las personas que pueden utilizar sus piernas pero que no pueden mantenerse en pie por mucho tiempo y son los asientos y bancos de baño. Se colocan en la ducha y en la bañera respectivamente, son sumamente resistentes y antideslizantes, de manera que se pueden sentar para darse el baño sin problema y mantener la estabilidad y el equilibrio sin importar lo que pase. Siempre se mantienen fijos.

Las personas con movilidad reducida buscan autonomía

Siempre queremos cuidar de las personas que amamos pero no debemos olvidar que las personas con movilidad reducida quieren sentir que no pierden el control sobre sus propias vidas y la higiene personal es algo muy importante para ellos. Si sigues nuestros consejos puedes proporcionarles un baño más accesible como el que describimos y así brindarles las comodidades que necesitan para valerse por sí mismos.

 

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