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¿Cómo Se Presupuesta Una Reforma?

¿Cómo se presupuesta una reforma?

Las reformas son modificaciones estructurales que se llevan a cabo en diversos espacios, desde hogareños, hasta laborales, su función es modificar los espacios para hacerlos más grandes o para adaptarlos a ciertas actividades, optimizando su rendimiento de una forma que nos beneficie.

Existen diversos tipos de reformas cuyo precio varía en relación con su complejidad y su producto final, por lo que sería erróneo el pensar que todas las reformas requieren de altos presupuestos para llevarlas a cabo.

Factores como el plazo del trabajo, las licencias necesarias para llevarla a cabo, los materiales y los diseños que tenemos planeados para ella y el estado actual de la estructura son factores que influyen directamente en el presupuesto final.

Usualmente la empresa se encarga de evaluar los trabajos a realizar, ponderarlos y brindarnos un informe detallado acerca de los precios que necesitarán para llevar a cabo la reforma, y seguramente te has preguntado acerca de cómo lo hacen.

Básicamente, las empresas desglosan las reformas integrales en unidades de fácil comprensión y cálculo, y a partir de allí las aplican a los distintos casos que se les presenten.

El proceso de presupuestar

En caso de que desees hacerlo por tu propia cuenta, te recomendamos que busques una empresa o un arquitecto que haga una especie de plantilla, un presupuesto, lo que facilitará la comparación y te ayudará a llevar a cabo el proceso con mayor facilidad.

Antes de solicitar varios precios, ten una base sobre la cual trabajar, un aproximado de lo que piensas gastar, son necesarios los planos previos de la obra, y los planos definitivos, a lo que apuntamos.

El siguiente paso es algo complicado, y para ello quizás necesitas la ayuda del arquitecto que hizo la evaluación y realizó el plano definitivo. En este punto necesitarás que se especifiquen en los planos las partidas por metro cuadrado, elementos como la pintura, los azulejos, los falsos techos, y cada elemento que requiera una reforma.

Teniendo estas especificaciones, procedemos a medir la longitud de nuestra casa, y así saber cuánto necesitamos invertir en ella para llevar a cabo la reforma.

Como en el caso anterior, necesitamos disponer de un plano en el que estén señaladas las instalaciones, las eléctricas, la grifería, y las de gas. Cada una de estas partidas deben incluirse en nuestro presupuesto, modificando el plano de acuerdo a lo que estemos persiguiendo. Necesitamos saber cuánto cuesta instalar cada enchufe, punto de luz o similares, para evitar pagar demás por estos elementos.

Para evitar que el presupuesto aumente de manera precipitada por decisiones de último momento, es necesario especificar cada uno de los acabados finales que deseamos en nuestra reforma. Seleccionar los materiales a utilizar previamente, especificando su marca, modelo y material, evitará descontentos y cambios sorpresivos en el presupuesto.

Por último, debemos volver la vista sobre los imprevistos que pueden suceder antes de finalizar la obra, estos pueden ser pequeños cambios en el presupuesto, o factores que nos acerquen al desastre total.

Es importante minimizar dentro de lo posible su aparición durante la obra, para ello una vez completados todos los procesos anteriormente mencionados, debemos tener claros los puntos dentro de nuestra vivienda en los que queremos enfocarnos, y los cambios que queremos hacerles, para comprobar a través de un arquitecto o con la empresa a realizar el trabajo, la posibilidad de llevar a cabo los proyectos. Usualmente comprueban el estado de la estructura para conocer si es sustentable o no realizar los cambios en ella.

Como habrás notado, los presupuestos no son más que una constante comunicación entre tus planes para con la estructura, el mercado donde se encuentra el material y los profesionales que llevarán a cabo el trabajo.

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